"Al que te da palos de ciego, hay que darle palos de vidente", hay algo muy difícil en esta vida, algo que a muy pocas personas les gusta hacer, y si lo hacen, procuran dejar de hacerlo pronto y olvidar lo que vieron cuando lo hicieron. Traté por años, de abrirte los ojos, a ti mujer ciega, pero cada ves que logre hacerlo, no lo soportaste, ahora, que has recorrdido bastante camino de mi mano, te vas por ahí sola, caminando con los ojos cerrados y sonriendo, dando bastonazos ciegos para tantear el lugar, que te pueda servir de refugio, para huir de la luz, tu cuerpo no conoce el sol, ni su luz ni su calor, mucho menos, la verdad que hay bajo su inmensidad. Ahora no hay otra opción que contemplar como destruyes el mundo con tu bastón, sin darte cuenta, arrasando con todo lo que se supone que quieres. Pero yo seré un un espectador educado, guardaré silencio hasta que termine tu función, no estaré murmurando nada, ni siquiera haré gesto alguno, para no desconcentrate en tu gran actuación. Solo espero, que llegue el dia, en que ese bastón tuyo ya no cumpla la función que hoy cumple, y te veas obligada a abrir los ojos. y al ver el mundo entero, apreciarás la verdad, pero, yo . . . creo que yo ya no estaré ahi. . . ni en ningún otro lugar.
El sol quema los ojos, pero pude ser tus gafas. ¿o no?
No hay comentarios:
Publicar un comentario